SANTIAGO, República Dominicana — Los trabajos para sanear la emblemática zona de Nueva York Chiquito y transformar la ribera del río Yaque del Norte en un parque lineal y espacio recreativo han quedado paralizados de manera intempestiva. Una controversia judicial, desencadenada por el reclamo de titularidad de una empresa privada sobre los terrenos, ha congelado las obras ejecutadas por el Ayuntamiento de Santiago.
La interrupción del proyecto responde a un acto de alguacil notificado por la sociedad comercial Inmobiliaria Avenida Duarte S.R.L. tanto a la Alcaldía como a la empresa constructora Ecosisa. Mediante este recurso, la firma privada alega ser titular de una «carta constancia» que ampara más de 130.000 metros cuadrados en la franja ribereña, según informó Ervin Vargas, asesor en materia de construcción del cabildo local.
Las ambigüedades del reclamo legal
El funcionario municipal cuestionó el momento y la vía elegida para la reclamación, señalando que la empresa inmobiliaria no había exigido previamente la posesión de las tierras ni había intimado a las familias que han ocupado informalmente el área durante años.
Desde la perspectiva jurídica y cartográfica, Vargas subrayó las inconsistencias del documento presentado. Una carta constancia avala un porcentaje de derecho dentro de una parcela global, pero no fija coordenadas geográficas precisas que determinen la ubicación exacta del inmueble.
Según las evaluaciones preliminares del Ayuntamiento, la porción reclamada no solo abarca asentamientos comunitarios, sino que se superpone con infraestructuras estratégicas de la ciudad, como instalaciones de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (CORAASAN) y tramos de la avenida construida en el margen del río. Parte de la superficie alegada se encuentra, incluso, dentro del propio cauce del Yaque del Norte.
Precedentes de utilidad pública y marco ambiental
Para fundamentar la defensa de los trabajos, el gobierno local rastrea los antecedentes urbanísticos de la zona, específicamente los decretos emitidos durante la construcción de la avenida de circunvalación en la gestión del expresidente Joaquín Balaguer. En ese período, el Estado declaró de utilidad pública los terrenos ribereños y compensó a los propietarios afectados, un documento que la Alcaldía procura localizar en la Gaceta Oficial para incorporarlo al expediente legal.
A las razones históricas se suman las normativas ambientales vigentes, las cuales imponen estrictas restricciones de edificación en las márgenes fluviales y destinan prioritariamente las franjas de amortiguamiento a la reforestación, la conservación ecológica y el uso público.
Incertidumbre en el componente social
El plan de intervención en Nueva York Chiquito trasciende la infraestructura recreativa; incluye la recuperación gradual del área habitada y la reubicación de sus pobladores. Para ello, el cabildo mantenía gestiones avanzadas con el Ministerio de la Vivienda con el fin de ofrecer soluciones habitacionales dignas a las familias del sector, un proceso que ahora queda supeditado a la evolución del litigio.
Mientras la jurisdicción correspondiente examina la validez de los documentos, la Alcaldía sostiene que la sola notificación de un particular no debió paralizar las obras, argumentando que únicamente la orden de un juez posee la potestad formal de suspender un proyecto de interés general. La Dirección Jurídica del Ayuntamiento prevé solicitar la reanudación de los trabajos tan pronto se defina el marco legal en primera instancia.

