¿Sabías por qué los cibaeños hablamos con la i?

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Las personas nativas del Cibao representan un ejemplo genuino y castizo de evolución fonética de la lengua española y esta es la causa que nos lleva a pensar por qué los cibaeños hablamos con la i.

Por Alfredo Vargas Caba

Si no conocemos el valor de nuestra cultura, no valoraremos nuestra propia identidad. Un dialecto no es mejor ni peor que la lengua de la cual se deriva.

El cibaeño conserva en su fonética el ADN sonoro de la evolución que el castellano llevaba en sus genes hasta el siglo 16, cuando pasó a ser lengua imperial de un reino, que a partir del siglo 18 generó un cisma entre el español peninsular y el español iberoamericano.

¿Sabías por qué los cibaeños hablamos con la i?
Pintura de un campesino cibaeño, uno de los símbolos
de identidad del Cibao.


Los colonizadores del Valle de la Vega Real, o Valle del Cibao, procedían de las distintas regiones de una España reunificada que hablaban dialectos derivados del latín, emparentados al castellano, la lengua oficial del Reino de Castilla.

La llegada de colonos al Cibao se inició a fines del siglo 15, (1494), y perduró hasta mediados del siglo 16, o sea unos 50 años después cuando ya no había taínos para encomendar y sus habitantes se dedicaron a cultivar ellos mismos sus conucos, aislados del resto de la isla y del imperio español.

Ese aislamiento en las sierras y llanos fértiles del Cibao perduró prácticamente hasta el siglo 20, favoreciendo que el castellano de los colonizadores iniciales, evolucionara fonéticamente con la misma dinámica que derivara del latín vulgar, sin influencias de otras lenguas como la taína o la francesa.

El castellano del siglo 16 evolucionó al español


El castellano del siglo 16 que evolucionó al español del siglo 18 y de éste al castellano moderno y al español americano, mantuvo una constante tendencia a la silabación abierta, o sea, una sílaba terminada en vocal y no en consonante. De hecho, más del 80% de las sílabas en español terminan en vocal.

El 20% restante de las sílabas cerradas, o sea, que terminan en consonante, se componen de flexiones como los plurales (se añade una “s”) o la conjugación, (el infinitivo en “r”, la 2da. persona del singular y la 1ra. y 2da. del plural y que terminan todas en “s” y la 3ra. persona del plural que termina en “n “).

Estas consonantes, más las del acrónimo LiMoSNeRo, cierran el 80% de las sílabas. Todas tienen en común un elemento sonoro que las emparenta a las vocales. Mediante un sonograma, se puede determinar que los sonidos /L/ y /R/ tienen frecuencias vocálicas muy cercanas a la de la /i/.

El cibaeño, al estar aislado durante siglos, mantuvo un vocabulario arcaico y estancado en relación al resto de los países hispanohablantes.

En compensación, para un equilibrio lingüístico, aceleró la dinámica fonética de abrir sílabas, enfatizando las frecuencias vocálicas de los sonidos /L/ y /R/ al final de sílabas.

Por ende, lo que percibimos como una /i/ cuando un santiaguero dice que va a la calle E/i/ So/i/, (calle El Sol) no es más que la manera más castiza posible de pronunciar los sonidos/L/ y /R/ al cierre de una sílaba una característica del castellano desde sus orígenes en el latín vulgar de la España medieval.

Los cibaeños: ejemplo de evolución fonética

Los habitantes del Cibao son un ejemplo de evolución fonética de la lengua española y esta es la razón que nos lleva a pensar por qué los cibaeños hablamos con la i.

Fonólogos reconocidos, como el español Tomás Navarro Tomás, que han estudiado la fonética de la lengua española, tanto en Puerto Rico como en Hispanoamérica, aportan más claridad sobre este tema que trasciende el interés académico.

El autor es Lingüista e Intérprete Multilingüe

NOTA: Este artículo de divulgación se inspira en investigaciones y ensayos originales del autor para su licenciatura de Lingüística General de la Universidad de Besanzón, Francia.

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