LA VEGA, República Dominicana — En un hito que refleja los profundos reajustes religiosos en la región del Cibao, la Catedral de La Vega albergó este fin de semana la liturgia final del Año del Bautismo, una iniciativa diocesana concebida para revitalizar la membresía eclesial.
El obispo de la diócesis, monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, encabezó el rito solemne en el que un contingente de adultos recibió de manera simultánea los tres sacramentos de la iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía.
La incorporación formal de creyentes adultos responde a un esfuerzo sistemático de la jerarquía católica dominicana por contrarrestar la creciente secularización y el avance de confesiones competidoras en las zonas urbanas y rurales de la provincia.
Durante los últimos doce meses, la iniciativa ha desplegado programas de formación teológica y pastoral en comunidades marginales y parroquias históricas, buscando afianzar la identidad comunitaria a través de un compromiso de fe reestructurado.
Durante su alocución, el obispo Romero Cárdenas apeló al liderazgo moral de la feligresía local, exhortando a los nuevos bautizados a ejercer su fe no como un mero acto ceremonial, sino como una fuerza activa en la vida pública y social del país.
La diócesis confirmó que, tras esta clausura, mantendrá activas las estructuras catequéticas desarrolladas durante el año, posicionando la integración de adultos como una prioridad estratégica permanente de su agenda pastoral.

