SAN FRANCISCO DE MACORÍS, provincia Duarte.— En El Derrumbao, sección Naranjo Dulce, la transformación del terreno ha generado una denuncia ambiental que ahora deberá ser examinada por las autoridades.
La Fundación Río Jaya, Inc. y Ecoguardianes de San Francisco de Macorís aseguran haber encontrado durante un recorrido señales de intervención del suelo: caminos recientemente abiertos, colocación de caliche y arena de relleno, árboles talados y sectores de vegetación quemada.
Las organizaciones relacionan esos trabajos con la preparación de terrenos para la construcción y comercialización de villas y cabañas. Pero determinar si esas actuaciones constituyen una infracción ambiental requiere establecer primero qué trabajos se realizaron, sobre qué superficie, con qué autorizaciones y dentro de qué condiciones ambientales y territoriales.
Por esa razón, los colectivos presentaron una denuncia ante la Dirección Provincial del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales.
Uno de los puntos centrales de la denuncia es la ubicación del área respecto del río Jaya. Las organizaciones sostienen que los trabajos se producen en la cuenca alta y que podrían afectar la naciente y los afluentes del río.
La documentación suministrada para esta nota no permite comprobar de forma independiente esa relación geográfica. Una inspección tendría que determinar las coordenadas y características del predio y establecer si este se encuentra dentro de zonas vinculadas con la captación y conducción de las aguas del sistema del Jaya.
La diferencia entre esos conceptos también importa. La cuenca alta comprende un espacio territorial más amplio, formado por terrenos que pueden contribuir al escurrimiento hacia el sistema fluvial. La naciente, en cambio, se refiere al lugar donde comienza una corriente. Que un terreno pertenezca a una cuenca no significa necesariamente que coincida con la ubicación de una naciente.
Los denunciantes advierten que la remoción de suelo y la eliminación de cobertura vegetal pueden aumentar la exposición a procesos de erosión y reducir la capacidad del terreno para retener agua. Solicitaron por ello una evaluación técnica que cuantifique las áreas intervenidas y determine sus posibles efectos.
Además de la inspección, pidieron al Ministerio de Medio Ambiente, con apoyo del SENPA, verificar las autorizaciones de los trabajos y disponer su suspensión si corresponde. También solicitaron investigar a quienes estarían detrás de las intervenciones y detener la comercialización de los solares denunciados.
Las organizaciones sostienen que anteriormente se habían considerado iniciativas agroforestales en la zona, entre ellas cultivos de cacao bajo sombra y la plantación de especies nativas. Según su relato, aquellas propuestas tenían como objetivo mantener la cobertura vegetal y contribuir a la conservación del agua y del suelo.
Ahora reclaman que, si las autoridades encuentran violaciones a la normativa ambiental, se determinen las responsabilidades correspondientes y se ordene la restauración de las áreas que hayan resultado afectadas.
Hasta que se realice esa evaluación, los señalamientos sobre la magnitud del daño, la situación jurídica de los trabajos y su relación específica con la naciente o los afluentes del río Jaya permanecen como asuntos pendientes de verificación oficial.

