SABANA IGLESIA, República Dominicana — La tensión escaló en el municipio de Sabana Iglesia, en la provincia de Santiago, donde organizaciones comunitarias y legales redoblaron su presión contra las autoridades locales y nacionales por la crisis ambiental que genera el vertedero a cielo abierto de la demarcación.
El conflicto, que ha provocado constantes incendios y nubes de humo tóxico sobre miles de familias, mantiene en alerta a los residentes tras un pacto alcanzado el pasado 17 de septiembre.
Dicho acuerdo motivó la comparecencia de la alcaldesa Zoila Joselin Pichardo ante la Procuraduría de Medio Ambiente, estableciendo que una empresa especializada comience el retiro de los desechos acumulados a partir del 20 de enero, como medida provisional mientras se gestiona una solución definitiva financiada con fondos del Poder Ejecutivo solicitados desde el año 2025.
Sin embargo, los líderes comunitarios advierten que el tiempo se agota y la salud de la población corre un peligro inminente.
Domingo Núñez, dirigente político y comunitario de la zona, denunció ayer durante una movilización que el emplazamiento del vertedero es técnicamente insostenible y expuso el caso de una mujer no fumadora cuyas radiografías pulmonares muestran manchas negras, un daño que los médicos han comparado con el de un fumador de cuatro décadas.
De su lado, el abogado Frank Marte, representante de la Fundación Josefina Batista, indicó que mantendrán una vigilancia férrea sobre el cumplimiento de los compromisos asumidos y no descartaron activar acciones legales bajo la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente contra cualquier autoridad que incurra en omisiones.

