MOCA — Un choque ocurrido en las primeras horas de este domingo en la calle Antonio Guzmán, en las inmediaciones del polideportivo local, cobró la vida de un joven y dejó a múltiples personas con lesiones de consideración, desatando la alarma entre los residentes de la región norte del país.
La víctima mortal fue identificada como Starlin, popularmente conocido en su entorno como «Vikingo» y residente del sector Viejo Puerto Rico, quien se desplazaba a bordo de una pasola en compañía de una joven al momento de ser impactado por una guagua blanca.
El violento suceso dejó además a varios acompañantes y transeúntes gravemente heridos, los cuales fueron auxiliados de emergencia por los servicios de asistencia médica y trasladados al Hospital Dr. Toribio Bencosme, donde permanecen bajo pronóstico reservado. En tanto, el cuerpo sin vida de Starlin fue remitido a la morgue del mismo centro clínico a la espera de los trámites legales y forenses correspondientes.
Las pesquisas preliminares están a cargo de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), cuyos agentes analizan la trayectoria de los vehículos involucrados y recopilan testimonios de testigos presenciales para esclarecer la mecánica exacta del siniestro y determinar las responsabilidades penales y civiles del conductor del vehículo pesado.
Este incidente vuelve a encender las alertas sobre la seguridad vial en las vías urbanas de Moca durante los fines de semana, un período en el que el flujo vehicular y la actividad nocturna suelen intensificarse, incrementando de manera exponencial los riesgos para los usuarios de vehículos de dos ruedas.
Las estadísticas de siniestralidad en la República Dominicana ubican históricamente a los conductores de motocicletas y pasolas entre los sectores más vulnerables de la movilidad urbana, evidenciando las deficiencias estructurales en la protección de los ciudadanos en tramos de alta velocidad nocturna.
La tragedia ha generado una profunda consternación en el sector Viejo Puerto Rico y entre los allegados de «Vikingo», reflejando el costo humano invisible que subyace detrás de las recurrentes emergencias en las carreteras del interior dominicano.

