San Francisco de Macorís.– Luego de varias reuniones, promesas oficiales y llamados públicos realizados durante los últimos meses, productores agrícolas y comunitarios de la zona de Naranjo Dulce-Río Boba continúan realizando trabajos de manera limitada en la carretera que comunica esas comunidades, utilizando recursos recolectados entre ellos mismos mientras esperan que el Gobierno asuma de manera definitiva el proyecto de rehabilitación vial.
La situación se mantiene prácticamente igual desde el encuentro realizado el pasado mes de abril entre autoridades provinciales, dirigentes agrícolas y representantes del Gobierno, donde funcionarios prometieron intervenir la vía una vez concluyeran otros trabajos prioritarios en la región.
Sin embargo, el deterioro de los caminos, agravado por las lluvias recientes, ha obligado nuevamente a los productores a organizar colectas comunitarias para alquilar equipos pesados, comprar combustible y habilitar algunos tramos críticos de la carretera.
Productores como César Taveras, Alex Peralta, Rafael Durán y Francisco Ovalle (El Chino), junto a otros dirigentes comunitarios, han coordinado jornadas de recaudación económica con el propósito de mantener el acceso provisional hacia las comunidades agrícolas de la zona alta de San Francisco de Macorís.
Los comunitarios explicaron que los trabajos avanzan únicamente en la medida en que el presupuesto recolectado lo permite, debido a que los costos de combustible, maquinaria y reparación son elevados para familias que dependen directamente de la producción agrícola.
Indicaron que el objetivo principal no es sustituir la responsabilidad del Estado, sino evitar el aislamiento total de las comunidades mientras esperan una solución definitiva por parte del Gobierno central.
“Nosotros estamos haciendo lo que podemos para no quedarnos incomunicados, pero esta es una obra que debe asumir el Gobierno”, expresó uno de los productores durante las labores comunitarias.
La carretera Naranjo Dulce-Río Boba es utilizada diariamente para transportar productos agrícolas hacia los mercados de San Francisco de Macorís y otras provincias del país. Sin embargo, los derrumbes, zanjas y lodazales continúan dificultando el tránsito de camiones y vehículos pequeños.
Los productores aseguraron que gran parte de las cosechas sigue afectándose por las dificultades de transporte, mientras algunas familias enfrentan problemas para acceder a servicios de salud y otras necesidades básicas.
A pesar de las limitaciones económicas, los residentes mantienen las jornadas de trabajo comunitario con la esperanza de que las autoridades finalmente inicien un proyecto formal de reconstrucción de la carretera.
Los dirigentes comunitarios reiteraron el llamado al presidente Luis Abinader y a las instituciones correspondientes para que intervengan la vía de manera permanente y garanticen condiciones dignas para las comunidades productivas de la zona.

