Santiago. — En una exhaustiva rendición de cuentas pública, el ingeniero Ervin Vargas, exejecutivo de Edenorte Dominicana S.A., presentó este martes 3 de noviembre un informe detallado sobre su gestión entre septiembre de 2020 y enero de 2023.
En el documento, Vargas destaca el logro de mínimos históricos en pérdidas de energía y cobranzas récords, al tiempo que denuncia serias distorsiones operativas y decisiones administrativas que habrían generado un impacto económico perjudicial para el Estado dominicano por un monto superior a los 804 millones de pesos.
Vargas, quien ocupó las posiciones de gerente de Análisis y Reducción de Pérdidas, director Comercial y director de Grandes Clientes, afirmó que su salida de la institución respondió a su tajante negativa a prestarse a pretensiones que atentaban contra los intereses nacionales.
Avances históricos e integración operativa
A partir del inicio del gobierno del presidente Luis Abinader en 2020, se instruyó ampliar el suministro eléctrico continuo a toda la población en la zona de concesión del Cibao, elevando la cobertura del 87% al 98.72%.
A pesar del riesgo de disparar las pérdidas de energía por la masificación del servicio, la gestión de Vargas —en articulación con la Dirección de Pérdidas dirigida por el Ing. Juan Mercado— logró revertir la tendencia.
Las pérdidas de energía pasaron progresivamente de un 23.30% en 2019 a un 22.60% en 2020, un 21.91% en 2021 y alcanzaron un mínimo histórico de 21.75% en 2022. Asimismo, la cobranza consolidada en clientes con consumo de hasta 10,000 kWh alcanzó un 99.70%, mientras que la deuda comercial sufrió una reducción de 63.15 millones de pesos (un 10.13%) en 2021.
El Índice de Recuperación de Efectivo (CRI), un indicador clave de salud financiera, ascendió al 75.17% en 2021 y al 74.39% en 2022. Según los datos expuestos, tras la salida de las autoridades de ese período, el CRI cayó al 71.24% en 2023, al tiempo que las pérdidas de energía se dispararon hasta un 25.54% en 2024.
Conflictos internos y recortes de personal
El informe documenta un entorno interno adverso marcado por decisiones de la Gerencia General que afectaron la operatividad comercial.
Durante la gestión de Vargas se desvincularon 250 colaboradores del área comercial, incluyendo un 29.41% de las cajeras y un 49.15% de las ejecutivas de cuentas, en momentos en que la cartera de clientes aumentaba de 1.09 a 1.21 millones. Simultáneamente, el personal de Gestión Social experimentó un notable incremento de 32 a 180 empleados.
Estas medidas provocaron una contracción del 31.16% en la capacidad operativa comercial, desplomando la efectividad en la entrega de facturas del 80.10% al 61.32% y colapsando la atención del call center, donde solo se atendía un tercio de las llamadas entrantes en días de alta demanda.
La controversia de la licitación comercial
El punto más crítico de las memorias de Vargas aborda la reestructuración del proceso de licitación de servicios comerciales. En julio de 2022, el equipo técnico elaboró el pliego de condiciones de la licitación EDENORTE-CCC-LPN-2022-0005, presupuestada en RD$2,152,195,443.40. Propuso descentralizar las operaciones en 15 lotes territoriales para optimizar costos, fomentar la competencia y reducir el robo de materiales.
Sin embargo, la administración canceló abruptamente dicha licitación de forma verbal sin ofrecer justificación por escrito. Posteriormente, en septiembre de 2023, bajo una nueva licitación (EDENORTE-CCC-LPN-2023-0006), la empresa retornó al esquema previo de 7 grandes lotes. Este cambio elevó el costo total del contrato a RD$2,956,290,298.40, lo que según el exdirector supuso un sobrecosto perjudicial de RD$804,094,855.00 para la empresa estatal.
«Los resultados de mi gestión comprueban que es posible combinar la eficiencia y la ética en defensa del patrimonio nacional», concluye Vargas en su documento, reafirmando que los problemas del sector eléctrico dominicano tienen solución mediante una administración transparente y apegada a los indicadores técnicos.

