La candidata a la presidencia de Perú Keiko Fujimori sumó aún más ventaja sobre su oponente Roberto Sánchez, por más de 4.500 puntos, de acuerdo a un recuento de hoy de su Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Además, mientras se termina la evaluación de las impugnaciones, el organismo informó que ya se procesó «el 100% de los votos».Informate más
Un último reporte de la ONPE, actualizado a las 07:10 de este 13 de junio, Fujimori alcanza el 50.012% de los votos válidos (9’043,934 votos), mientras que Sánchez registra el 49.988% (9’039,415 votos), indicó el medio Perú 21. La diferencia entre ambos candidatos es de apenas 4,519 votos, agregó.
Además, en las últimas horas se conoció un rechazo del Jurado Electoral Especial (JEE) de Perú a un recurso de nulidad presentado por Sánchez en el que pidió invalidar 2.400 mesas de votación de la segunda vuelta electoral. El ente lo declaró “improcedente”, debido a que su partido no adjuntó el comprobante original de pago de la tasa electoral.
El partido de Sánchez buscaba anular 1.751 mesas en el país y 649 en el extranjero -donde su rival obtuvo un respaldo mayoritario- alegando presuntos “patrones de repetición exacta” de votos respecto a los de la primera vuelta.
El recuento de votos del balotaje presidencial en Perú ingresó en su tramo decisivo y mostró una leve ampliación de la ventaja de Keiko Fujimori sobre Roberto Sánchez, en una de las elecciones más ajustadas de los últimos años en el país andino.
Aunque la diferencia supera apenas los mil votos, el resultado definitivo todavía permanece abierto debido a la existencia de actas observadas e impugnadas que deberán ser revisadas por las autoridades electorales en los próximos días.
De acuerdo con los datos difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 98,272% de las actas escrutadas, Fujimori alcanzó el 50,002% de los votos, equivalentes a 9.036.046 sufragios.
Por su parte, Sánchez reunió el 49,996%, con 9.034.743 votos, una diferencia de apenas 1.303 votos entre ambos candidatos. La estrecha distancia mantiene la incertidumbre sobre el resultado final y obliga a esperar la resolución de las actas pendientes antes de proclamar un ganador.

