PUERTO PLATA. – Bajo una declaración de Alerta Roja, la provincia de Puerto Plata enfrenta una situación crítica tras el desbordamiento de sus principales ríos debido a las lluvias torrenciales de las últimas horas. Las autoridades han hecho un llamado urgente a la población para que permanezca atenta a los boletines oficiales, dado que se pronostica que las precipitaciones continuarán durante el resto del día.
«Los ríos se desbordaron y crecieron, pero gracias a Dios no han afectado viviendas», precisó Whascar García, de la Defensa Civil, instando a no bajar la guardia.
El impacto de la vaguada no solo se siente en las cuencas de los ríos Bajabonico o Camú, sino también en las costas, donde el arrastre de sedimentos y las condiciones marinas representan un riesgo. Con la suspensión total de las clases y un monitoreo constante de los puentes y carreteras vulnerables, la provincia busca evitar una repetición de los desastres ocurridos hace apenas unas semanas.
Esta emergencia ocurre en un momento de alta vulnerabilidad emocional para los residentes de San Felipe y comunidades aledañas, quienes apenas iniciaban las labores de reparación de sus pertenencias perdidas en abril. La persistencia de las lluvias ha forzado a los comerciantes del casco urbano y zonas turísticas a implementar medidas de contención para evitar que el lodo y los sedimentos del Océano Atlántico penetren nuevamente en sus locales.
Asimismo, se ha prohibido estrictamente el uso de balnearios y las actividades recreativas en los ríos mencionados, así como la navegación de embarcaciones pequeñas y medianas en toda la costa norte. Las autoridades han advertido que el color chocolate característico del mar en estos momentos es un indicador directo del gran volumen de escombros y materiales que las corrientes están arrastrando desde las montañas hacia la desembocadura.

