La llegada de los buques USS Stockdale, USCGC Stone y USCGC Diligence a la bahía de Puerto Príncipe, como parte de la operación Southern Spear, ha generado preocupación en la frontera dominico-haitiana, ante el temor de que integrantes de pandillas intenten huir hacia territorio dominicano.
A esta inquietud se suma el asesinato por decapitación de cuatro mujeres ocurrido esta semana en la zona fronteriza, un hecho que mantiene bajo investigación a las autoridades de Haití y de la República Dominicana. Por el caso, al menos dos personas fueron arrestadas en territorio dominicano y posteriormente entregadas a las autoridades haitianas.
Las autoridades dominicanas advierten que una eventual intervención militar en Haití contra las pandillas podría provocar un desplazamiento masivo tanto de criminales como de ciudadanos hacia la República Dominicana. Este escenario se sustenta en el riesgo de enfrentamientos violentos en Puerto Príncipe y en otras zonas controladas por bandas armadas, lo que podría desencadenar una grave crisis migratoria y de seguridad en la frontera.
En ese contexto, el mayor general Iván Camino Pérez, comandante general del Ejército de la República Dominicana, realizó esta semana un recorrido de inspección por la carretera internacional y visitó unidades militares en las provincias de Elías Piña y Dajabón, con el objetivo de reforzar las medidas de seguridad y anticiparse a posibles eventualidades.
Durante la inspección, el alto oficial señaló que la situación en Haití es compleja y representa un desafío significativo en materia de seguridad. “Debemos reconocer y estar atentos a que tenemos un país vecino enfrentando serias dificultades”, expresó, al tiempo que reiteró la posición dominicana de exhortar a la comunidad internacional a concentrar esfuerzos en la estabilización de la nación haitiana.
El recorrido inició en el destacamento de Macasías y continuó hacia Las Dos Bocas, punto de confluencia de los ríos Artibonito y Macasías, ambos marcando la línea fronteriza. Desde allí, la comitiva se trasladó al paraje Carrera Verde y luego visitó los destacamentos de Guaroa, Guayabal y Bánica, hasta llegar a la 25.ª Compañía en Pedro Santana.
Posteriormente, el comandante general recorrió varios puestos militares a lo largo de la carretera internacional, incluyendo La Cadena, Los Cacaos, El Corte, Sombrero, Palmita, Cruce de Guayajayuco y Los Algodones, para finalizar en la comunidad de Tilorí y el puesto de El Fortín.
La visita concluyó en la fortaleza Beller, sede del Décimo Batallón de Infantería en Dajabón, donde el mayor general Camino Pérez felicitó a las tropas por su labor diaria en la protección de la frontera y las exhortó a mantener la vigilancia y el combate contra las actividades ilícitas, en atención a los recientes acontecimientos en Haití.
De acuerdo con un informe reciente de la ONU, entre enero y noviembre de 2025 se registraron más de 8,100 homicidios en Haití, aunque la cifra real podría ser mayor debido a las limitaciones de acceso a zonas controladas por pandillas.
Asimismo, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó que cerca de 1.3 millones de personas fueron desplazadas en Haití el año pasado a causa de la violencia de las bandas armadas, lo que representa un incremento del 24 % respecto a diciembre anterior y el nivel más alto registrado desde el inicio de esta crisis.
Refuerzo militar en la frontera
El alto mando de las Fuerzas Armadas informó que alrededor de 12,000 soldados se encuentran desplegados en labores de seguridad y vigilancia en la frontera terrestre, de los cuales más de 7,000 pertenecen al Ejército de la República Dominicana.
Según datos oficiales, el número de militares asignados a la frontera ha aumentado progresivamente, pasando de 9,500 efectivos en 2020 a más de 12,000 en diciembre del año pasado, como respuesta al deterioro de la situación de seguridad en Haití.
Las tropas están distribuidas estratégicamente en las tres principales brigadas de infantería del Ejército. La Tercera Brigada, con sede en San Juan de la Maguana, custodia la zona central de la frontera; la Cuarta Brigada, ubicada en Mao, Valverde, resguarda la región noroeste; mientras que la Quinta Brigada, con base en Barahona, tiene a su cargo la defensa del suroeste, extendiendo su cobertura hasta Pedernales.

