Santiago.- Un profundo dolor embarga a una familia dominicana residente en el sector Villa Liberación, en La Otra Banda de Santiago, luego de que una joven de 18 años fuera asesinada presuntamente por su pareja sentimental en un hecho ocurrido la madrugada del miércoles en Queens, Nueva York.
La víctima fue identificada como Keriana Jiménez Rodríguez, quien residía en Estados Unidos desde el año 2012.
De acuerdo con las informaciones preliminares, el suceso ocurrió en un apartamento ubicado en la calle 84, en el sector de Jackson Heights, poco después de la 1:00 de la madrugada, tras una acalorada discusión entre la pareja.
Según informes ofrecidos por las autoridades y versiones de familiares, en medio del altercado se escuchan varios disparos.
Un pariente que se encontraba en la vivienda habría alertado a la Policía luego de escuchar la fuerte discusión y, segundos después, las detonaciones.
El padre de la joven, visiblemente destrozado por la tragedia, relató que el novio de su hija le habría propinado dos disparos antes de quitarse la vida.
“Estoy destrozado… era mi princesa. Esa era la niña más vieja, yo tengo cuatro hijos, ella era la más vieja”, expresó entre lágrimas el progenitor, quien prefirió no ofrecer su identidad.
En la escena también fue encontrado sin vida el presunto agresor, un joven de 20 años, con una herida de bala en la cabeza, por lo que las autoridades manejan el caso como un homicidio seguido de suicidio.
La tragedia ha causado gran consternación entre familiares, amigos y vecinos en Santiago, donde la noticia cayó como un balde de agua fría en la comunidad de Villa Liberación, cuyos residentes describieron a la joven como alegre y querida.
El caso ha estremecido no solo a sus allegados en la República Dominicana, sino también a la comunidad dominicana en Nueva York, donde continúan las investigaciones para esclarecer todos los detalles del hecho.
Mientras tanto, en Santiago, el dolor se apodera de una familia que hoy llora la pérdida de una joven cuya vida fue truncada en circunstancias violentas, en un hecho que vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la violencia en las relaciones de pareja.
En medio del dolor, los familiares de la joven gestionan la repatriación del cuerpo al país para darle cristiana sepultura.

