En las iglesias, el ambiente refleja ese duelo: el altar permanece sin adornos y el tabernáculo, donde se reserva el Santísimo Sacramento, queda abierto y vacío. Muchos creyentes aprovechan este momento para orar en silencio, meditar y prepararse espiritualmente.
La jornada culmina en la noche con la Vigilia Pascual, cuando finalmente se celebra la resurrección de Jesús. En esta misa, además, quienes se han preparado para abrazar la fe cristiana reciben el sacramento del bautismo, marcando así un nuevo comienzo.
n ese sentido, Catholic.net destaca que se trata de una jornada de reflexión profunda, en la que los fieles aguardan en silencio el anuncio de la resurrección. Es, además, la antesala de una de las celebraciones más importantes del calendario cristiano: la Vigilia Pascual.
Durante la noche del Sábado Santo se celebra esta solemne liturgia, que marca el paso de la oscuridad a la luz. La Vigilia Pascual se estructura en tres momentos principales que culminan con la Liturgia Eucarística:
- La celebración del fuego nuevo.
- La Liturgia de la Palabra.
- La Liturgia Bautismal.
¿Qué hacen los católicos?
Según EWTN, este día invita a los fieles a la oración y a la contemplación del sufrimiento de Cristo, así como a experimentar el vacío que vivieron sus discípulos tras su muerte.
En las iglesias, el ambiente refleja ese duelo: el altar permanece sin adornos y el tabernáculo, donde se reserva el Santísimo Sacramento, queda abierto y vacío. Muchos creyentes aprovechan este momento para orar en silencio, meditar y prepararse espiritualmente.
La jornada culmina en la noche con la Vigilia Pascual, cuando finalmente se celebra la resurrección de Jesús. En esta misa, además, quienes se han preparado para abrazar la fe cristiana reciben el sacramento del bautismo, marcando así un nuevo comienzo.

