Ciudad del Vaticano, 5 abr (EFE).- El papa León XIV convocó hoy una vigilia de oración por la paz en la basílica de San Pedro del Vaticano para el próximo sábado 11 de abril, durante su primer mensaje de Pascua, en el que llamó a no ser indiferentes ni resignarse ante el mal, el odio y la guerra.
«¡Hagamos oír el grito de paz que brota del corazón!», pidió el pontífice en el mensaje pronunciado en la Logia central de la basílica de San Pedro, tras anunciar esa vigilia por la paz e invitar a todos a participar en la misma.
El papa lamentó que el mundo se está acostumbrando a la violencia: «Nos resignamos a ella y nos volvemos indiferentes. Indiferentes ante la muerte de miles de personas. Indiferentes ante las secuelas de odio y división que siembran los conflictos. Indiferentes ante las consecuencias económicas y sociales que estos desencadenan y que, sin embargo, todos percibimos».
En este sentido aprovechó para retomar la expresión «globalización de la indiferencia» de su antecesor, el fallecido Francisco, cuyo último acto antes de su muerte fue precisamente el mensaje Urbi et Orbi del Domingo de Resurrección de 2025.
«¡Que quienes tienen armas en sus manos las abandonen! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz! No una paz impuesta por la fuerza, sino mediante el diálogo. No con la voluntad de dominar al otro, sino de encontrarlo», exhortó León XIV.
En este sentido, subrayó que la paz que Jesucristo entrega con su resurrección «no es aquella que se limita a silenciar las armas, sino la que toca y transforma el corazón de cada uno de nosotros».
«¡Convirtámonos a esa paz de Cristo!», reclamó Robert Prevost, que pidió en este Domingo de Resurrección dejar «a un lado toda voluntad de disputa, de dominio y de poder».
«Imploremos al Señor que conceda su paz al mundo asolado por las guerras y marcado por el odio y la indiferencia, que nos hacen sentir impotentes ante el mal», concluyó el pontífice.
Posteriormente León XIV impartió la bendición «Urbi et Orbi», tras felicitar la Pascua en diez idiomas ante la multitud congregada en la plaza de San Pedro.
Con la bendición ‘Urbi et Orbi’ (a la ciudad y al mundo) posterior a la misa del Domingo de Resurrección León XIV concluye la primera Semana Santa de su aún reciente papado, marcada por su presencia en todos los ritos litúrgicos desde el pasado Domingo de Ramos. EFE

