En la comunidad rural de Barrero, en el municipio de Imbert, provincia de Puerto Plata, la desaparición de Brianna Genao González, de tres años, ha dejado una estela de dolor, incredulidad y preguntas sin respuesta. El caso, ocurrido el 31 de diciembre de 2025, ha conmocionado a la República Dominicana y revelado las tensiones que surgen cuando la tragedia emerge desde el núcleo familiar.
Rafael Reyes Núñez Rosario, tío de la menor, fue detenido por las autoridades tras ser vinculado a la desaparición. Días después, su hermano, Rafael Núñez Rosario, habría confesado ante la Policía Nacional haber abusado sexualmente de la niña y haberle quitado la vida, según fuentes oficiales.
Antes de su detención, Reyes Núñez declaró a Listín Diario que minutos antes de la desaparición su hermano llevó a la niña a la vivienda familiar y luego se marchó. Relató que un primo llamó a Brianna para que entrara a la casa y que, en cuestión de segundos, la menor ya no estaba. “Fue como un relámpago”, describió la abuela, quien alertó a la familia al notar su ausencia.
Durante las primeras horas de búsqueda, Reyes Núñez afirmó que no había personas desconocidas en la zona, aunque admitió temer “la maldad” de quienes los rodeaban. Mientras hablaba con los periodistas, un zapato presuntamente perteneciente a Brianna fue hallado cerca del lugar, aumentando la angustia colectiva.
Las labores de búsqueda movilizaron drones del sistema 911, perros especializados, fiscales, policías, militares, rescatistas y voluntarios. El caso ha reavivado el debate nacional sobre la protección de la niñez y la violencia intrafamiliar en el país.

