Por Fabio Hernandez
Jarabacoa, RD. – La construcción de la carretera Federico Basilis, que une a Jarabacoa con La Vega, se encuentra en el centro de una creciente polémica. Edwin Mejía, exdiputado y miembro del Comité Central del PLD, ha denunciado formalmente que el proyecto se ha transformado en un «desastre medioambiental» con consecuencias potencialmente irreversibles para la región.
Según las declaraciones de Mejía, la obra se ejecuta en franca violación a las normativas legales, al carecer de estudios de impacto ambiental, análisis de factibilidad y un proceso de licitación pública. El dirigente político señaló que la planificación fue promovida por el senador Rogelio Genao y sugirió que el presidente Luis Abinader pudo haber sido «engañado» durante el proceso de contratación, al no ser informado sobre las condiciones reales y las autorizaciones necesarias.
Minería ilegal y opacidad en los recursos Uno de los puntos más críticos de la denuncia es la presunta extracción ilegal de material minero en la zona de construcción. Mejía asegura que estas operaciones, que no contarían con el aval del Ministerio de Medio Ambiente, están comprometiendo las cuencas altas de los ríos Yaque del Norte y Camú, afluentes vitales para el suministro de agua en Jarabacoa.
Asimismo, el exdiputado cuestionó el destino de los materiales extraídos:
«El pueblo exige transparencia. Queremos saber por qué se está vendiendo este material a terceros, cuando debería utilizarse para rehabilitar los caminos vecinales y rutas rurales de Jarabacoa que hoy están en estado crítico», sentenció.
Ante el evidente deterioro de la biodiversidad y el riesgo de erosión, Mejía hizo un llamado urgente a las autoridades para detener los trabajos, realizar una auditoría integral y transparentar toda la documentación del proyecto.

