Luego de una intensa jornada de reparaciones, la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan) logró estabilizar el sistema de suministro que abastece a Santiago y la provincia Espaillat. El servicio fue rehabilitado tras la reparación de una tubería de 60 pulgadas cuya explosión, el pasado jueves, dejó sin agua a casi un millón de usuarios.
Los trabajos iniciaron el jueves 25 a las 12:30 de la tarde, momento en el que la Coraasan activó de inmediato su protocolo de intervención junto a los contratistas, priorizando la seguridad, la eficiencia operativa y la pronta restitución del servicio
Ademas de la Coraasan, en los trabajos de reparación también participaron el Inapa, Grupo Estrella y el Consorcio AlcarAW.
Andrés Cueto, titular de la institución, confirmó que los acueductos Cibao Central y La Dura ya procesan agua potable para su distribución inmediata. «La línea de captación está funcionando a toda capacidad, procesando 5 $m^3/s$», puntualizó el funcionario, destacando que sectores como Tamboril, Licey al Medio y Puñal percibirán la mejoría de forma paulatina durante las próximas horas.
Impacto y compensaciones
Además de la crisis hídrica, el estallido de la tubería provocó daños estructurales severos en la zona de Sabana Iglesia. Ante esto, las autoridades han establecido una mesa de trabajo con el Ministerio de Obras Públicas para reconstruir la carretera dañada. Asimismo, el Gobierno dominicano garantizó que resarcirá económicamente a los propietarios de las cuatro viviendas que resultaron destruidas durante el siniestro.
Coraasan agradeció la comprensión de la ciudadanía y reiteró su compromiso con el mantenimiento preventivo de la infraestructura hídrica de la región.

