Anyelina de Aza Matías, de 13 años, fue hallada la tarde del martes en su domicilio en la comunidad Tocoa, municipio Cotuí, provincia Sánchez Ramírez. Según fuentes locales, fue encontrada por su hermano menor, de ocho años, que alertó de inmediato a familiares. Tras el llamado, allegados ingresaron a la vivienda y localizaron a la adolescente sin signos de vida, con señales que apuntan a una asfixia por suspensión.
La conmoción en el barrio fue inmediata: vecinos y parientes se agolparon en las inmediaciones, consternados por un suceso que interrumpe la cotidianeidad de la localidad. Autoridades municipales colaboraron con la preservación del lugar mientras llegaban los equipos forenses.
El Ministerio Público y la Policía Nacional anunciaron el inicio de las pesquisas para esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte. Fuentes oficiales precisaron que se practicarán las diligencias habituales, incluidas la autopsia y la toma de declaraciones a familiares y testigos, sin que por el momento se haya informado sobre detenciones o sospechosos.
Organizaciones locales y representantes comunitarios han expresado su dolor y reclamado que la investigación sea exhaustiva y transparente. Juristas y especialistas consultados recuerdan la importancia de evitar hipótesis prematuras hasta contar con los resultados periciales.
La investigación, en sus primeras etapas, intentará determinar si hubo intervención de terceras personas, un hecho accidental o un acto autoinfligido; el Ministerio Público ha pedido reserva sobre los detalles para no entorpecer las pesquisas. La comunidad aguarda respuestas mientras se suceden muestras de duelo y apoyo a la familia; las autoridades reiteraron su compromiso de esclarecer los hechos con celeridad y rigor. Se habilitó una línea de apoyo familiar inmediato.

