La desaparición de Brianna Genao Rosario, una niña de tres años, ha generado conmoción nacional en República Dominicana y ahora también preocupación por el respeto a los derechos fundamentales durante la investigación. Luis Alberto Cabrera, presidente de la organización comunitaria Barrero Unidos, denunció que varias personas detenidas en el caso estarían siendo sometidas a torturas por agentes de las autoridades.
El dirigente comunitario valoró los recursos movilizados para dar con el paradero de la menor, como los operativos militares, el uso de tecnología aérea y la coordinación entre distintos organismos de seguridad. No obstante, sostuvo que estos esfuerzos no justifican, en ningún caso, el maltrato a testigos ni a ciudadanos detenidos “por simple mala suerte” en el lugar de los hechos.
Cabrera afirmó que existen testimonios y pruebas que indicarían la aplicación de métodos de tortura a por lo menos cuatro personas. Entre ellos, describió agresiones físicas severas, asfixia con fundas que contenían cigarrillos encendidos y quemaduras provocadas directamente en la lengua. Según indicó, estas evidencias serán presentadas ante las instancias correspondientes.
Otra de las denuncias apunta a la retención de detenidos por más de 48 horas sin comparecer ante la justicia, una práctica que vulnera la Constitución dominicana y el debido proceso. Cabrera recordó que la prohibición absoluta de la tortura está consagrada en la Carta Magna y en convenios internacionales de derechos humanos.
El líder comunitario subrayó que cualquier declaración obtenida bajo coacción carece de valor jurídico y puede distorsionar gravemente la investigación. “La tortura no conduce a la verdad”, señaló. También denunció la falta de atención médica a los detenidos, pese a las condiciones físicas en que presuntamente se encuentran tras los abusos denunciados.

